Llegamos al Mercado San Felipe en el distrito de Surquillo, al stand 340 donde nos encontramos con la señora Julia. Nos encontramos también con su madre, quien fue la que fundó el menú llamado «El reencuentro con doña Dina», la señora Dina. El popular lomo saltado de Enriqueta estuvo amenizado por la agradable conversación que sostuvimos con ella y la matriarca de la familia, que aunque se ve obligada a usar una silla de ruedas de plástico por los mismos «achaques de la edad», como ella los llama, no pierde la alegría.
Recordaba con bastante precisión cuando en una ocasión se cayó y se golpeó la cabeza. Todos los comerciantes impresionados por el fuerte golpe que se dio se acercaron con baldes de agua y huevos, todo con tal de hacerla reaccionar. La seriedad del relato se vio interrumpida por las risas que este provocó en sí madre, carcajadas. La hija entonces, le recriminó a su madre, riendo aún más fuerte que no se burlara, pero ella no podía evitarlo. Un negocio familiar que funciona con mucho cariño y empuje. No dejen de ir a «El reencuentro con doña Dina» Y pedir los platos criollos que tan bien saben hacer.
